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lunes, 8 de noviembre de 2021

Los Archivos del olvido

 


Los archivos del olvido* es un proyecto donde exploro la relación entre distintas formas de olvido y las semejanzas en los usos, defectos y errores en el tratamiento de la imagen y las posibilidades de deconstrucción que presenta el concepto de archivo. Los ejemplos de olvido fueron tomados del libro Los siete pecados de la memoria del neuropsicólogo norteamericano Daniel Schacter, donde los “pecados” del transcurso, distracción, bloqueo, atribución errónea, sugestión, persistencia y propensión, son los principales causantes de problemas en la memoria, pero más que describirlos como debilidades o defectos consustanciales al sistema, sugiere que proporcionan una oportunidad para observar las fuerzas adaptativas de la memoria.

En su cuento “Funes el memorioso” Jorge Luis Borges describe a un hombre traumado por su incapacidad de olvidar. Recuerda todos los detalles de su vida, pero no puede distinguir entre lo trivial y lo relevante. Funes “era casi incapaz de ideas generales, platónicas”. Quizá como concluye Borges, es el olvidar, no el recordar, la esencia de lo que nos hace humanos. Borges escribe: “Pensar es olvidar”.

*proyecto iniciado como miembro del Sistema Nacional de Creadores del FONCA 2017-20 






lunes, 30 de enero de 2017

Lo Atemporal, el juego entre la vida y la muerte

Espejo de obsidiana I,II y III


Del recuerdo de un cuento que leí en mi infancia, donde un niño en un pueblo de México encontraba un antiguo espejo de obsidiana; encuentro una metáfora para hablar de lo atemporal entre la vida y la muerte a través de la imagen fotográfica, utilizando la técnica de colodión húmedo.
En el cuento, el espejo pertenecía al dios Tezcatlipoca, que en náhuatl significa “espejo negro humeante”. Se le atribuyen varias virtudes, entre ellas, que podía ver  a través del espejo de obsidiana, el pasado, presente y futuro.  El espejo al ser encontrado por el niño, a pesar de tantos años olvidado, conservaba sus poderes. Fue así como pudo ver a través del espejo la historia de sus antepasados, lo que pasó a la llegada y la conquista de los españoles.

Cuando ví por primera vez cómo “aparecía” la imagen sobre la placa negra al poner el revelador, como un déjà vu, vino el cuento del espejo a mi memoria y las imágenes que  a pesar del tiempo conservaba en mi imaginación. 






Simulacros de fe
extracto del texto por Irving Domínguez

Resultado de una colaboración con un equipo de investigación que atendió a un conjunto de efigies religiosas al resguardo de la Catedral de Guadalajara. Las imágenes ofrecen la desnudez estructural de estas esculturas destinadas a la devoción, debido al proceso de rayos X al que fueron sometidas. Presencias silenciosas y contundentes son aquí evaporadas, descubiertas en la levedad de su constitución. Se afirman sus gestos, así como los drapeados de una indumentaria que cubre con innecesario pudor una semejanza con la corporalidad humana, las más de las veces interrumpida por el mismo dispositivo de análisis.
Inútil negar su valor patrimonial, pero ante el rostro con las cuencas vacías de San Nicolás de Bari, advierto el límite de la imagen fotográfica (que es también su propiedad fundacional): un semblante incompleto, una figuración veloz con pocos detalles, un vacío inaplazable, una pantalla sobre la cual proyectamos nuestras obsesiones culturales.












La identidad del otro

De huellas ardientes, figuraciones y ausencias

Extracto de texto para Libro La Sombra del fantasma.

En la serie de polípticos La identidad del otro atestiguamos el incendio de un ángel. Lo reconocemos a pesar de su desmembramiento. Advertimos su torso encadenado, pero sobre todo, la hierática expresión del rostro en esa cabeza que se intuye monumental, resignada a los efectos del fuego que la consume y desfigura. Todo un módulo está dedicado al registro de las distintas fases de su combustión. Una secuencia es desplegada y a pesar de la descomposición temporal reconocemos la evolución del proceso. En un mismo plano disponemos de la integridad del rostro hasta su completa reducción a cenizas.
La verdad es que esa cabeza no corresponde a la de un ángel. En realidad se trata de una victoria alada, la cual corona el Monumento a la Independencia, diseñado por el arquitecto Antonio Rivas Mercado y realizado por el ingeniero Roberto Gayol para la celebración del centenario del inicio de la lucha armada. Icono tardío de la Ciudad de México, la escultura original elaborada por el escultor italiano Enrique Alciati en 1910 cayó a consecuencia del sismo acontecido en la capital del país en 1957, y debió ser sustituida por una nueva elaborada bajo la dirección del escultor José María Fernández Urbina, responsable de la restauración del monumento.
La identidad del otro está conformada por los trabajos de ensamblaje y recolocación de la victoria en el remate de la columna que concluyeron en 1958. Cada una de las imágenes, provenientes de archivos institucionales, ha sido manipulada por Cecilia Hurtado (Ciudad de México, 1973). En cada registro se advierte la firme decisión de intervenir las representaciones históricas: ya sea por la acción manual de comprimir las impresiones contemporáneas de tales registros o mediante un proceso irreversible como es el de aplicarles fuego.
La obra de Hurtado bien podría entenderse como la momentánea incorporación de las consideraciones que Georges Didi-Huberman tiene sobre la imagen: “Uno lo espera. Nada. Vuelve uno a casa. Enciende la vela que está sobre la mesa y, de pronto, la imagen reaparece. Qué emoción. Uno es casi dichoso. Pero uno entiende enseguida que la imagen no nos quería, no nos seguía, no gira alrededor de nosotros, nos ignora totalmente. Es la flama lo que se desea. (…) Muy pronto arde en llamas, de golpe. (…) Sobre la mesa queda un minúsculo copo de ceniza.”[1] Ese breve tránsito de la llama, su voraz apetito sobre la imagen, y el proceso mismo del desvanecimiento, resuenan en cada una de las obras que conforman el largo ciclo de La sombra del fantasma (2013–2016) aunque no sea el fuego, pero sí el desgaste de la representación fotográfica, su herramienta principal.

Irving Domínguez




[1] Georges Didi-Huberman, Arde la imagen, Ediciones Ve / Fundación Televisa, 2012, página 17. El pasaje se refiere a la obra Luce luce luce (1999) de Claudio Parmiggiani.